Ingredients
Method
- Precalentar el horno a 220° C. Colocar papel mantequilla en una bandeja de horno rectangular grande o se pueden hacer usando una sartén de hierro fundido.
- En un tazón grande agregar la harina, polvo de hornear, sal, azúcar y mezclar muy bien todo con una cuchara.
- Agregar la mantequilla fría e integrarla con las yemas de los dedos o con un tenedor hasta formar una masa arenada. Esto debe hacerse rápido para que la mantequilla mantenga su temperatura fría (este paso también puede realizarse en un procesador de alimentos).
- Añadir poco a poco 1 taza del buttermilk (reservar el resto para barnizar los biscuits) ya que a veces no se necesita todo el líquido y mezclar con la misma cuchara o con las manos hasta obtener una masa pegajosa.
- Colocar la masa en la mesada limpia y enharinada y amasarla un poco solo hasta que todo esté bien integrado. Estirarla con un rodillo hasta formar un rectángulo que tenga un grosor de 2 cm.
- Doblar la masa a la mitad a lo ancho y volverla a estirar formando de nuevo un rectángulo de 2 cm de grosor. Realizar dos veces más el doblez y estirar la masa hasta formar un rectángulo de 2 cm de ancho. Los dobleces se realizan para crear capas en los biscuits.
- Con un cortador circular cortar porciones de 6-7 cm de ancho aproximadamente y colocarlas en la bandeja de horno o en la sartén de hierro fundido. La masa que sobre se vuelve a juntar para hacer más biscuits tratando de no amasarla en exceso.
- Barnizar los biscuits con el buttermilk que se había reservado y hornear a 220° C por 15-20 minutos o hasta que estén ligeramente dorados. Retirarlos del horno y servirlos calientes con más mantequilla, mermelada o como se prefieran.
