Hay recetas que te hacen decir “wow, esto es otro nivel” desde el primer bocado, y este panqué de naranja y semillas de amapola es uno de ellos. Lo primero que notas son las naranjas: frescas, jugosas, con ese aroma que llena la cocina cuando pelas una y que ya te hace salivar. Su sabor dulce y ácido le da vida a esta receta y hace que cada mordida tenga un toque fresco.
Ir a la receta
Este panqué tiene tanto mantequilla como aceite de oliva, lo que hace que su miga sea tan particular; suave pero compacta. La mantequilla aporta ese sabor clásico que todos esperamos en un pastel de este tipo, mientras que el aceite hace que la textura se sienta ligera y jugosa sin desmoronarse. O sea, es un panqué que se corta fácil, pero que sigue teniendo cuerpo y sustancia.

Las semillas de amapola son el detalle que lo hace especial. Son pequeñas, pero se sienten en cada bocado y le dan un crujido muy agradable. Además, contrastan con la suavidad de la miga y los trozos de naranja, haciendo que comerlo sea interesante, no solo dulce y monótono.
Para que el panqué quede perfecto, recomiendo usar naranjas frescas. La ralladura es fundamental porque concentra todo el aroma y el sabor, mientras que el jugo aporta humedad natural y evita que la miga quede seca. Nada de jugo embotellado: esto es una receta que vive del sabor real de la fruta.

Además, este panqué es versátil y confiable. Se hornea fácil, sin técnicas complicadas, y el resultado siempre es consistente. Puedes hacerlo para desayunar, para merendar o incluso para llevar a algún encuentro con amigos; se mantiene firme al cortarlo, pero con una miga suave que todos van a disfrutar. Y gracias a la combinación de mantequilla y aceite, se conserva bien varios días, manteniendo su textura y sabor.

Si quieres darle un plus, prueba con un toque de miel o un poco de azúcar glas por encima una vez frío, o acompáñalo con un café o té para resaltar los aromas de la naranja y el toque de las semillas de amapola. Cada bocado es un equilibrio entre jugosidad, sabor cítrico y ese crujido sutil que lo hace diferente de cualquier panqué común.

En resumen, este panqué de naranja con semillas de amapola es una receta sencilla, pero con personalidad. No hace falta ser un experto para lograr un resultado delicioso, pero los pequeños detalles (naranja fresca, semillas de amapola, mantequilla y aceite combinados) lo elevan de lo común a algo memorable. Perfecto para quienes quieren un panqué casero que tenga sabor, textura y presencia, sin complicaciones y con un toque distinto que invita a repetir.

Ingredients
Method
- Precalentar el horno a 180° C. Engrasar con un poco de mantequilla o colocar papel de horno en un molde rectangular para panqué de 23 cm x 13 cm aproximadamente.
- En un bol mediano tamizar la harina con el polvo para hornear y la sal. Agregar las semillas de amapola y mezclar con una cuchara. Reservar hasta que se necesite.
- Aparte, en bol grande agregar la mantequilla con el azúcar y batir con una batidora eléctrica o un batidor de globo por 2-3 minutos hasta obtener una mezcla más suave y esponjosa.
- Añadir el aceite de oliva y batir por 1 minuto más. Luego, agregar los huevos uno por uno, batiendo durante 20 segundos después de cada adición. Incorporar la ralladura de naranja junto con el extracto de vainilla y batir de nuevo hasta integrar por completo.
- Agregar la mezcla de la harina en 2 adiciones, alternando con el jugo de naranja y batiendo después de cada una hasta obtener una mezcla suave y homogénea.
- Verter la mezcla en el molde y esparcirla con una cuchara o una espátula de silicona para nivelarla. Hornear el panqué a 180° C por 45 minutos aproximadamente, o hasta que esté ligeramente dorado y al introducir un palillo de madera el mismo salga limpio.
- Una vez que el panqué esté listo, dejarlo enfriar en el molde por 20 minutos antes de desmoldarlo. Después, dejar enfriar por completo sobre una rejilla. Finalmente, espolvorear con un poco de azúcar glass si se desea.
Tried this recipe?
Let us know how it was!


Deja un comentario