Esta carlota de fresa es especial. Y es que hay postres que te recuerdan a celebraciones especiales, a tardes de domingo en familia, o simplemente a esos días en los que te da por consentirte con algo dulce. La carlota de fresa es uno de esos y, aunque no es tan clásica como la de limón, tiene algo que la hace todavía más apapachadora: la combinación perfecta entre lo cremoso, lo frutal y lo fresco.
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Yo siempre he pensado que este tipo de recetas no solo quedan deliciosas, sino que también nos conectan con momentos y personas. Porque, seamos honestos, ¿quién no ha hecho una carlota con lo que había en casa alguna vez? Un paquete de galletas María, una lata de leche condensada y lo que fuera que hubiera en el refri.

La versión de fresa con limón tiene ese toque especial. No es empalagosa, tiene un balance entre lo dulce y lo ácido, y además el color rosita natural que le dan las fresas hace que se vea tan bonita como apetitosa. Es un postre simple a primera vista y lo es, pero cuando pruebas esa mezcla fría entre capas de galleta, entiendes por qué es un postre que nunca pasa de moda.

Lo mejor de todo es que no necesitas horno, ni batidoras, ni técnicas complicadas. Es solo cuestión de tener un poco de paciencia para que la carlota repose en el refrigerador y agarre esa textura suave y firme a la vez. Yo suelo dejarla toda la noche, pero con unas 4 horas basta si estás en modo impaciente (como suele pasar cuando la haces por antojo).

La carlota de fresa es de esos postres que no pretenden impresionar, pero que terminan conquistando. Y eso, al final, es lo que más me gusta de ella: que no necesita más que ingredientes sencillos y ganas de compartir.

Si te gusta esta receta entonces tienes que ir a ver nuestra carlota de limón. Aunque nosotras le llamamos “pay”. Te va a encantar. Una receta con la que crecimos literalmente.


Ingredients
Method
- En una licuadora o procesador de alimentos, agregar la leche condensada, leche evaporada, queso crema, fresas y el jugo de limón. Triturar por 30 segundos aproximadamente hasta lograr una mezcla suave y homogénea.
- Para armar la carlota, en un molde rectangular de 33 cm por 22 cm con paredes altas vaciar un poco de la mezcla y esparcirla uniformemente con una cuchara. Después acomodar encima una capa con un tercio de las galletas Marías. Si es necesario se pueden cortar las galletas para que quepan bien en el molde. Añadir encima un tercio del resto de la mezcla y esparcirla con una cuchara para que cubra todas las galletas.
- Repetir el mismo proceso hasta formar tres capas de galletas y tres capas de mezcla. Al final, agregar las fresas rebanadas por encima para decorar. Cubrir el molde con film de cocina y refrigerar la carlota por al menos 4 horas o toda la noche de preferencia. Mantenerla refrigerada antes de servir y consumir fría.
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