Hay días en los que uno solo quiere preparar un postre básico, sin complicaciones, pero que igual sea rico. Estos muffins de vainilla son justo eso: una receta simple, sin ingredientes raros, pero con ese sabor clásico y reconfortante que nunca falla. Son suaves, esponjosos y con ese aroma a vainilla que siempre hace que la casa huela como panadería recién abierta.
No tienen secretos ni usan nada que no tengas ya en casa. No llevan coberturas, ni rellenos, ni decoración. Son muffins simples, de esos que dejan que la vainilla sea la protagonista. De los que podrías encontrar en la vitrina de una panadería, recién salidos del horno, con la parte de arriba doradita y ligeramente crujiente. Y justamente por eso gustan tanto, porque no necesitan nada más para ser deliciosos.
Lo mejor es que no necesitas ser experto ni tener mil utensilios. Es una de esas recetas que puedes hacer en una tarde cualquiera, con lo que ya tienes en casa. La masa se prepara en pocos minutos y en menos de una hora ya están listos. Ideal para compartir en familia, para llevar al trabajo o simplemente para darte un gusto sin demasiada vuelta. Además, si los guardas bien, se mantienen tiernos por varios días.
A veces, lo simple es justo lo que necesitamos y estos muffins de vainilla créeme que saben a eso: a lo fácil, a lo cálido, a lo que siempre funciona. Una de esas recetas que sabes que vas a volver a hacer una y otra vez.
Ahora si, un detalle importante aqui es: puedes usar extracto de vainilla, pero es aún mejor si usas pasta natural de vainilla, es decir, de una vaina de vainilla. El sabor si usas esto es increíble, y no se compara. Tienes que probarlo.
3/4taza (180 ml)aceite vegetal de sabor suave (canola, girasol, etc.)
3huevos grandes
1taza (200 gr)azúcar blanco
1/2taza (120 ml)buttermilk
2cditas (10 ml)pasta o extracto de vainilla
Azúcar blanco, para espolvorear los muffins
Get Recipe Ingredients
Method
Precalentar el horno a 200° C. Colocar capacillos en un molde para 12 muffins grandes. Aparte, en un bol mediano tamizar la harina con el polvo para hornear, el bicarbonato de sodio y la sal. Mezclar con una cuchara y reservar hasta que se necesite.
En un bol grande agregar el aceite vegetal con los huevos y el azúcar. Batir con una batidora eléctrica o un batidor de globo por 2 minutos hasta lograr una mezcla más clara y esponjosa.
Añadir el buttermilk y la pasta o extracto de vainilla y batir por 1 minuto más hasta que todo se integre perfectamente.
Por último, agregar la mezcla de la harina en dos adiciones, batiendo por 10 segundos después de cada adición para obtener una mezcla suave y sin grumos. Cubrir el bol con una toalla de cocina y dejar reposar la mezcla a temperatura ambiente durante 20 minutos.
Pasado este tiempo, con cuidado vaciar la mezcla en los 12 capacillos llenando cada uno hasta 3/4 de su capacidad. Espolvorear cada muffin con un poco de azúcar por encima.
Hornear los muffins a 200° C por 16-18 minutos aproximadamente o hasta que estén ligeramente dorados y al introducir un palillo de madera el mismo salga limpio.
Retirar los muffins del horno, dejarlos enfriar por al menos 10 minutos y después decorarlos con azúcar glass si se desea. Se pueden servir tibios o a temperatura ambiente.
Empezamos este blog como una forma de recopilar todas las recetas que hacíamos en casa. Desde pequeñas hacíamos muchos postres con nuestra mamá. Esta pasión pronto se convirtió en algo más.
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