Gorditas de harina dulces

Hay recetas que no se escriben en papel, sino en la memoria. Las gorditas de harina dulces son una de ellas. No llegaron a nuestra familia en un cuaderno con letras perfectas, sino en manos llenas de harina, en una mesa de cocina gastada por los años y en el aroma inconfundible que anunciaba que algo especial estaba a punto de salir del comal.

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Esta receta nació con mi abuela. Ella nunca habló de medidas exactas ni de tiempos precisos. Todo era “hasta que la masa se sienta viva”, “hasta que dore como debe ser”. En su cocina, las mañanas comenzaban temprano, cuando el sol apenas se asomaba y el comal ya estaba caliente. Ahí, entre pláticas suaves y el sonido de la masa, se formaban las gorditas de harina dulces que marcaron nuestra infancia.

Las gorditas de harina no son solo un antojo, son una costumbre. Son la merienda después de la escuela, el desayuno improvisado, la excusa perfecta para sentarse a platicar. Las gorditas de harina dulces, en especial, tienen algo de celebración cotidiana: no necesitan una ocasión especial, porque ellas mismas la crean. Azúcar, harina y paciencia. Nada más, y todo a la vez.

Con el tiempo, la receta pasó a manos de mi mamá. No fue un traspaso formal, no hubo ceremonia ni instrucciones escritas. Simplemente un día ella ya sabía hacerlas. Las manos aprendieron lo que los ojos habían observado durante años. El sabor se mantuvo intacto, aunque la cocina fuera distinta y los tiempos otros. Las gorditas de harina dulces seguían inflándose igual, dorándose con ese tono exacto que solo da la experiencia.

Mi mamá las ha hecho durante décadas. Para la familia, para visitas inesperadas, para días buenos y también para los difíciles. Cada vez que prepara la masa, parece repetir un ritual silencioso que conecta generaciones. En cada vuelta sobre el comal está la historia de mi abuela, y en cada mordida, un recuerdo que se renueva.

Gorditas de harina dulces

Estas gorditas de harina dulces no son un postre sofisticado ni buscan impresionar. Su magia está en lo sencillo, en lo honesto, en ese sabor que no cambia con las modas. Son suaves por dentro, ligeramente crujientes por fuera, con ese dulzor discreto que acompaña perfecto a un café, un vaso de leche, o una taza de avena o crema de trigo.
Hoy, esta receta sigue viva. No solo porque se sigue preparando, sino porque se sigue compartiendo. Porque cada vez que alguien pregunta “¿cómo las haces?”, no se responde solo con ingredientes, sino con una historia. La historia de una abuela que cocinaba con el corazón, de una madre que preservó ese legado y de una familia que entiende que la comida también es una forma de amor.

Receta de gorditas de harina dulces

Las gorditas de harina dulces son eso: un recuerdo caliente recién salido del comal, una tradición que se amasa despacio y se hereda con orgullo.

Si te gusta esta receta, tienes que ir a ver nuestros tamales dulces de piña, una receta Mexicana que además es muy nuestra y nos enamora.

Gorditas de harina dulces

Prep Time 20 minutes
Cook Time 36 minutes
Tiempo de reposo: 15 minutes
Total Time 1 hour 11 minutes
Servings: 18
Course: Desayuno, Postre, Snack
Cuisine: Mexicana

Ingredients
  

  • 1 taza (240 ml) agua tibia
  • 1/2 cdita (2.5 gr) sal
  • 2/3 taza (133 gr) azúcar blanco
  • 4 tazas (500 gr) harina de trigo de todo uso
  • 4 cditas (20 gr) polvo para hornear
  • 2 cdas (30 ml) aceite vegetal de sabor suave (canola, girasol, etc.)

Method
 

  1. En un bol mediano, colocar el agua tibia con el azúcar y la sal. Mezclar con una cuchara hasta integrar.
  2. Aparte, sobre la mesada limpia colocar la harina con el polvo para hornear. Hacer un hueco en el centro para agregar la mezcla del agua.
  3. Integrar con las manos desde el centro hacia los bordes hasta que se vaya formando una masa. Amasar durante 5 minutos, solo lo necesario para obtener una masa muy suave y homogénea.
  4. Dividir la masa en 18 bolitas del mismo tamaño y colocarlas en un plato cubierto con una toalla de cocina para dejarlas reposar por 15 minutos.
  5. Mientras, colocar un comal grande o una sartén a fuego medio. Para formar las gorditas, tomar una bolita de masa, colocarla en un tortillero forrado con film de cocina y aplastarla hasta obtener el grosor deseado.
  6. Cuando se tengan listas 3 gorditas, colocarlas en el comal y cocinarlas 3 minutos por cada lado, hasta que estén bien doradas. Repetir el proceso con el resto de las gorditas hasta que todas estén listas.
  7. Comer de inmediato o guardar en un tupper bien cerrado hasta por 1 semana en el refrigerador. Para comer después, volver a calentar directamente en el comal.

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Somos Irma y Andy

Empezamos este blog como una forma de recopilar todas las recetas que hacíamos en casa. Desde pequeñas hacíamos muchos postres con nuestra mamá. Esta pasión pronto se convirtió en algo más.